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CANDE VETRANO SUEÑA EN GRANDE

 

Por: Tais Gadea Lara – Fotos: Pablo Genovesio

Siempre con una sonrisa en el rostro, siempre amable, siempre a mil, pero dispuesta a hacerse un lugar en su agenda para conversar, para contar sobre su carrera, para compartir su visión sobre la vida. Próxima a cumplir los 26, Candela Vetrano es una expresión de una juventud que hoy busca inspirar de un modo distinto, que busca expresar y dejar una huella desde el arte. Oriunda de Banfield, la joven actriz participó desde chica en programas en televisión hasta tener su protagónico, “Supertorpe”. Pasó luego por el cine y hoy asume el desafío en una serie de época en la televisión pública, “Cuéntame”. Se formó en teatro, tap, jazz, canto, guión, pintura, inglés y comedia musical. Una charla entre risas, amabilidad y mucha actividad con Candela Vetrano.

¿Cómo te sentís hoy a nivel profesional?

Estoy muy contenta. Estoy haciendo esta serie “Cuéntame” y la verdad es que, justo el otro día hablaba con una amiga, que hace mucho tiempo que no estaba orgullosa 100% de lo que estaba haciendo. Con este proyecto me pasa eso: tiene mucha calidad, el grupo humano es divino, estoy contenta con mi persona, todas las cosas que a una actriz le gustan. Estoy en un buen momento.

“Cuéntame” es una serie de época por lo que imagino debes trasladarte vos mentalmente a otro tiempo, ¿qué desafíos te representa este personaje?

Principalmente el desafío es tratar de ser natural en una época en la que nunca viví. Eso me sucede todo el tiempo, me pregunto cómo ser natural con algo que naturalmente no lo soy. Por otro lado, es una remake de una serie que se hizo en España, entonces lo bueno es que yo ya sé todo lo que le pasa a mi personaje. La historia se mantiene, cada escena se mantiene y no habrá escenas para estirarla. Realmente cada escena es para mí un desafío.

Empezaste muy chica involucrada con la actuación, ¿por qué decidiste dedicarte a eso?

No me acuerdo haber pensado dedicarme a otra cosa que no sea esto. De chica veía mucho “Chiquititas” y tenía un deseo muy fuerte de hacer eso que estaban haciendo, que quizás ni sabía lo que era, pero lo quería hacer. Con el tiempo lo fui reafirmando más y, a medida que fui estudiando, me di cuenta que lo que más me divierte es ser lo menos yo posible.

¿Creés que es importante la formación en la actuación?

Hay muchos actores que naturalmente son buenos. Pero entrenar te da más herramientas y hace que quizás te pongas más curioso. Es más divertido si sabés más. Podés improvisar porque todos somos como actores en la vida, pero es más interesante con formación.

Hace poco fuiste a estudiar comedia musical a Go Broadway en Nueva York (Estados Unidos), ¿qué fue lo que más te sirvió?

Fue muy bueno el momento en el que fui porque justo estaba haciendo “Mujeres Perfectas”, una obra con música, y yo fui a hacer un curso de comedia musical. El canto siempre fue un tema para mí arriba de un escenario porque me daba mucho pudor. Yo sabía que tenía que trabajar mi voz. Meterme en una escuela de comedia musical en Nueva York fue tremendo. Me movilizó un montón y principalmente aprendí a no juzgar la comedia musical. Aprendí que cuando el actor canta ya no tiene más palabras y entonces canta.

¿Cómo fue la experiencia con actores de otros países de América Latina?

Divino. Eran todos muy pasionales de la comedia musical. Aprendí mucho viéndolos.

¿Un personaje que hayas disfrutado mucho hacer?

El último de “Mujeres Perfectas” lo recuerdo con mucho cariño porque tenía que hablar en correntino y era muy completo. Tenía que actuar, cantar y bailar, y me divertía mucho hacerlo.

¿Y el más complejo?

La última película que hice “Hipersomnia” era lo primero que hacía en cine. Tenía una carga dramática especial.

Muchos de los trabajos que hiciste eran contenidos para niños o adolescentes, ¿te preocupaba el mensaje que dabas?

No era tan consciente.

Vos también eras chica (risas)

Sí, era chica. Quizás ahora cuando leo un texto me pongo a pensar más. Siento que igual los productos que hice eran bastante cuidados.

Hoy con el boom de las redes sociales, ¿pensás también en qué contenidos compartís?

No me involucro mucho con ninguna causa, soy cero política. Aporto color y cosas lindas. El Instagram me parece que es para eso. Trato de ser lo más natural posible en las redes sociales.

En Twitter te presentás como “actriz y culo inquieta”, ¿en qué sos culo inquieto?

En la vida (risas). Siento que cada minuto para mí es oro y realmente soy de aprovechar mucho el tiempo. Soy culo inquieto real: no paro un segundo y, cuando paro, estoy haciendo cosas. Me gusta estar siempre estudiando algo, me gusta aprender.

De ser actriz, ¿qué es lo que más te gusta?

Me gusta disfrazarme, sentir que estoy actuando, irme de mi mundo y mi vida para meterme en lo que en ese momento tengo que representar.

¿Qué te ves haciendo luego?

Muchas cosas, pero siempre relacionado a lo artístico. Me encanta la estética, lo manual, son cosas que me salen muy natural, me gusta la belleza.

¿Te importa cómo lucís?

No me preocupa, sí elijo cómo ocuparme de eso. No me estresa para nada, me divierte elegir qué ponerme.

Tenés 25 años y muchas veces se dice que los jóvenes de hoy no quieren trabajar ni asumir responsabilidades, ¿cómo ves a la juventud?

Para mí es una juventud muy poderosa. Lo que me rodea son jóvenes con ganas de cambiar, que no se conforman, que tratan de seguir sus sueños. Siento que, a diferencia de nuestros padres, estamos muy enfocados en lo que queremos hacer. Es un buen momento para la juventud.

¿Te considerás emprendedora en lo que haces?

Totalmente. Siento que nunca voy a dejar de trabajar porque nunca esperaría que me llamen, me lo generaría yo. Siempre voy a estar buscando qué hacer.

¿Qué consejos les darías a los jóvenes lectores que están tomando decisiones sobre su futuro?

Tengo hermanas más chicas así que siempre les aconsejo desde ese lugar. Para mí es una búsqueda. A nivel cultural, debería existir que cuando uno termine el colegio, uno tenga que viajar sí o sí antes de arrancar la facultad porque viajando uno conoce, y se da cuenta también de lo que le gusta. No les digo que se tomen un año sabático, pero no me gusta eso de terminar algo y arrancar otra cosa. Los viajes dan ideas, cargan de energía, abren la cabeza.

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