¿Cuánto me tienen que pagar?

Somos apasionados y nos gusta lo que hacemos, pero todos somos conscientes de la necesidad de recibir una contribución por ello. Aquí aparece el verdadero y tan preocupante interrogante: ¿cuánto debe ser ello? Sea que estés buscando un primer empleo, sea que ya lo hayas iniciado o que estés hace unos años trabajando; aquí una guía práctica con consejos útiles para superar el desafío de la valorización económica por tu trabajo.

Escuchamos hablar de la inflación, programamos los costos de un viaje y hacemos cuentas cuando empezamos a vivir solos. El dinero allí parece algo obvio y fácil de manipular. Pero seamos realistas: a nadie le gusta conversar sobre plata cuando se trata del propio sueldo. Ese momento de negociación tensa, esa incertidumbre por saber si lo que se pide no es mucho y lo que se ofrece no es tan poco, esa necesidad de tener que responder a las pretensiones económicas que uno tiene ante una búsqueda laboral. No nos gusta hablar de sueldos, pero tenemos que hacerlo.

La valorización del propio trabajo incluye como una de sus variables fundamentales al dinero que percibimos por la actividad que realizamos. Por eso es clave que asumas el desafío con tranquilidad, conocimiento y actitud. A fin de cuentas, de lo que se trata todo esto es de hacer lo que nos gusta y poder vivir de ello. Por eso, aquí compartimos una guía práctica a considerar en la búsqueda de tu primer empleo, la reconsideración del actual o el salto hacia una nueva oportunidad laboral.

¿QUIÉN SOY, QUÉ ESTUDIÉ, QUÉ HAGO?

Como todo en la aventura llamada vida, debemos ser conscientes y realistas. A la hora de hablar de nuestro salario, debemos volver primero a algo tan sencillo como complejo: conocernos, definirnos, presentarnos. Es la clave para poder evaluar cuán preparados estamos para el mercado, cuánto nos corresponde exigir hoy y cuánto podremos comenzar a pedir mañana, qué aptitudes tenemos para un puesto de trabajo que nos diferencian de otros.

Tomá lápiz y papel (o un dispositivo móvil) y empezá a escribir las características de tu formación: qué estudiaste o qué estas estudiando, qué cursos adicionales hiciste, cuántos idiomas sabés hablar. ¿Por qué es importante esto? Por un lado, en algunos empleos se paga un plus por poseer un título universitario. Por otro, hace a tu definición como profesional y tu posición competitiva en el mercado laboral. Una persona que habla tres idiomas, frente a otra que sólo habla español se convierte en una ventaja favorable (aunque claro no es un requisito indispensable y excluyente para todos los empleos).

Agregá a ese listado tus capacidades y aptitudes: ¿qué sabés y qué te gusta hacer? La formación de un profesional no está dada sólo por los estudios académicos, sino también por sus habilidades cotidianas. Son ellas las que complementan a la perfección la puesta en práctica de los contenidos teóricos recibidos.

 ¿CÓMO ESTÁ EL MERCADO?

Si somos nuevos en el mercado laboral, a veces no tenemos ni idea de cuáles son los valores correctos de sueldos (más allá de que en algunos rubros hay sueldos establecidos por gremio, dependiendo el país). Si ya estamos hace tiempo, a veces nos olvidamos de la cuestión y es necesario actualizarse. ¿Cómo sabemos cuánto se gana por un puesto de trabajo? Simple: informándose.

Buscá si tu actividad tiene algún gremio que la represente y hay sueldos fijados por ley. Contacta profesionales que estén trabajando en aquello que buscás realizar o ya desempeñas. Siempre hay un amigo de un amigo de un amigo que se mueve un rubro similar y nos puede dar su opinión al respecto. Participá en foros o grupos de Facebook dedicados a tu profesión donde puedas conocer las experiencias de otros. Pero eso sí, ¡ojo! Nadie tiene la palabra sagrada. Considerá todos estos datos como información útil para luego sacar tus propias conclusiones entre lo que descubriste y, por ejemplo, el punto anterior que mencionábamos: tu diferencial como profesional.

 ¿HAY DIFERENCIA POR SER HOMBRE O MUJER?

NO (rotundo). O mejor dicho: no debiera haberla. La triste realidad es que, aún en el 2017 las mujeres continuamos percibiendo menos dinero que un hombre por el mismo puesto de trabajo. Según ONU (Organización de las Naciones Unidas) Mujeres, “en todo el mundo, las mujeres ganan menos que los hombres. En la mayoría de los países, las mujeres en promedio ganan sólo entre el 60 y 75% del salario de los hombres”. Conforme la entidad internacional, se estima que las mujeres podrían aumentar sus ingresos hasta en un 76% si se superara la brecha en la participación en el empleo y la brecha salarial entre mujeres y hombres.

La igualdad de género en el ámbito laboral fue uno de los principales reclamos del pasado Día Internacional de la Mujer, donde el paro se convocó a nivel internacional con una consigna clara: no ir a trabajar, hacer sentir la presencia y voz que la mujer ocupa en el mercado de trabajo y que debe ser reconocida en igual medida y salario que la de un hombre. Por eso, si sos mujer, exigí igualdad en tu sueldo por el mismo puesto de trabajo que un hombre. Y si sos hombre, apoyá la igualdad para que tus compañeras de trabajo sean igualmente valorizadas.

 ¿QUÉ PASA SI SOY FREELANCE?

Los ejes anteriores continúan aplicándose, pero aquí está el diferencial que hay mayores posibilidades a que vos definas cuánto cobrás por la actividad que desempeñas. ¿El consejo? Analizar cuál es la mejor opción. Para algunas personas que trabajan de forma independiente, les resulta más cómodo cobrar por hora. Eso dependerá del tipo de labor que realices y de la facilidad de poder cuantificar el trabajo en horas de dedicación. Para otros, en cambio, la mejor vía es cobrar por trabajo realizado. Aquí el valor es representativo y global a cumplir con el objetivo final, no importa si te haya llevado una hora, dos o 10.

La emprendedora Laura López diseñó una calculadora online para estimar cuánto podés cobrar como freelance. La “Calculadora Freelance” es una herramienta sencilla que, considerando ciertas variables (como cantidad de horas, días de la semana e ingresos), te ofrece una cifra tentativa para que consideres a la hora de ponerle un valor económico a tu actividad.

 ¿Y SI ES UN VOLUNTARIADO?

Incluso cuando se trate de un voluntariado, hay una contribución por el aporte que uno realiza. Quizás aquí ya no se trate de un valoración económica, pero sí debés evaluar qué es lo que el voluntariado te retribuye. ¿Conocimiento, formación, experiencia? Estos también son aportes a tu formación como profesional. Cuando se trata de un voluntariado es importante que definas desde el principio qué ocurrirá con algunos gastos (como transporte y alimentación) para ver si corren por tu cuenta o la empresa u organización en cuestión los asume.

Si sos freelance

Accedé a la calculadora online para averiguar cuál es el mejor monto para tu próximo trabajo www.calculadorafreelance.com Ten en cuenta que el resultado final es en Euros, por lo que deberás hacer la transformación a pesos argentinos.