GREGO ROSSELLO – EL REY DE INSTAGRAM

 

Por: Tais Gadea Lara

En sólo 15 o 30 segundos puede hacerte reír. Ídolos como Lionel Messi se convirtieron en algunos de sus seguidores. Aprendió a hacer uso de las redes sociales para llevar la comedia a cientos, miles y hasta más de un millón de personas. Su lugar en el mundo es en cada uno de esos teatros en los que puede hacer reír a públicos diversos. Y el dato no menor (que desconocíamos): es Licenciado en Historia. Una charla con uno de los comediantes argentinos más jóvenes del momento: Grego Rossello.

 

Estás de aquí para allá con múltiples proyectos, ¿cómo te sentís hoy?

Estoy próximo a ir a “Polémica en el bar” y es un poco la adrenalina que vengo manejando estos días. Que está buenísima, pero son tres horas en vivo: una hora y media de Polémica y otra hora y media de “Redes” en cable. Terminé de armar una peli, arranco ahora con otra, el show en el Gran Rex… Nombro todas estas cosas que son sueños míos desde que tengo uso de la memoria y la verdad no puedo creer que los esté cumpliendo. Es lindísimo, pero no todo es color de rosas como uno hubiera pensado. Estoy cansado, duermo poco, me pierdo de cumpleaños. El fin de semana pasado, por ejemplo, mis amigos se fueron a un campo re lindo y para mí el primer finde sin gira; me tenía que quedar descansando porque sino estoy roto. Entonces es un proyecto que, aunque mucha gente piense que no, es muy grande. Todo lo que va pasando, aunque suene medio cursi, es un sueño atrás del otro. Hace dos años que vengo con esta vorágine, con el miedo de que se corte, y viene con un crecimiento exponencial. Todavía no caigo.

En este increíble momento que estás atravensando, ¿qué es lo que más te gusta de todo lo que hacés?

Me encanta hacer comedia en cualquiera de los aspectos. Tuve la posibilidad de hacer drama hace poquito. Me gusta todo, pero creo que por lejos lo que más me gusta es estar arriba del escenario haciendo stand up.

 ¿Cómo te definís?

Creo que primero soy comediante. Todo el resto intento hacerlo. Me gusta tomar todo lo que se me proponga como un desafío. Lo que sé hacer es hacer reír. Todo el resto son cosas que voy aprendiendo, para las cuales me voy formando. Estudié teatro hace muchos años, por lo que se puede decir que también soy actor; pero eso prefiero que lo diga la gente cuando estoy arriba del escenario.

¿Crees que es importante la formación académica y profesional para ser un comediante?

La formación es fundamental. Yo estudié dos carreras universitarias: estudié “Artes Dramáticas” en el IUNA (hoy Universidad Nacional de las Artes) que tuve que dejar porque empecé a trabajar, y me recibí de Licenciado de Historia en la Universidad Torcuato Di Tella. Soy licenciado, es algo que sabe poca gente. Estudié cursos de stand up, hice un couching aparte. Soy partidiario de que todo lo que metas en la mochila que vos vas a llevar en la vida es fundamental.

En una entrevista dijiste que “Instagram te había cambiado la vida”, ¿qué diferencial le encontrás a esta red social?

Yo era un chico que estudiaba teatro, que hacía shows de stand up en bares, que trataba de llegar a los medios, y la posibilidad me la dio Instagram. Los videos se viralizaron: pasé de 2.000 seguidores a un millón en un período de entre un año y medio y dos. Eso me abrió todas las puertas que tengo hoy.

¿Algún desafío, problema o aspecto negativo de las redes sociales?

Veo cosas malas. Implican muchas responsabilidades y a veces la gente se olvida de eso. Está bueno que haya filtros, pero hay muchos chicos muy jóvenes generando contenidos, sin una formación sólida ideológica y social, y terminan diciendo cualquier cosa porque son chicos, no porque sean malos. Y quizás están siendo el ejemplo para un montón de otros chicos. Eso me parece un poco peligroso.

¿Cuál crees que es el impacto que dejás en el público con tus shows de stand up?

Creo que lo que mejor que sé hacer y es lo que más sorprende porque, por ejemplo, yo hago videos en Instagram que a algunas personas les gustan y a otras no. Hay gente que quizás no me conoce por eso. Pero con el stand up hay menos chances que a la gente no le guste. Hay gente incluso que no le gusta lo que hago en Instagram y luego en el teatro me dice que le encanta lo que hice arriba del escenario. La verdad que genera una sorpresa muy grata para la gente que me viene a ver y eso para mí es muy gratificante.

¿Cómo llevás el hecho de salir con una persona que también es pública, Stephanie Demner?

Es difíicil porque todos saben todo de nosotros. Un poco porque nosotros lo contamos y otro poco porque, cuando no lo contamos, se encarga otra gente de contarlo. Hace poco fuimos a comer a un restaurante y discutimos, como discute cualquier pareja, y nos sacaron una foto en la que estábamos con cara de ort… E hicieron una nota sobre eso. ¡No lo podíamos creer! Discutimos como discute cualquiera. Terminamos teniendo pocos momentos para nosotros que sean íntimos. Si bien a la gente les encantan nuestras historias, tratamos de compartir momentos que sean sólo para nosotros.

¿Cuán importante es la familia en lo que hacés?              

Es fundamental. Mi familia, mis amigos son los que me tratan de la misma forma que me trataban antes de que pase todo esto. Y eso es lo importante.

Nuestros lectores se encuentran entre los últimos años de la secundaria y los primeros de la universidad, ese momento crucial en el que muchas veces se les dice que “tienen que definir lo que van a ser el resto de sus vidas”, ¿qué consejo les darías?

Les diría que es una gran mentira. Lo único que hace es generarte estrés cuando te recibís con 17 o 18 años. Hoy la gente trabaja hasta los 70 años. Pretender saber a los 18 que vas a hacer a los 45 es una falacia gigante, y no hay que temerle a eso. Pero de lo que yo soy partidiario es de que no hay que perder tiempo. Yo por ejemplo estudié historia que claramente no es mi pasión ahora, pero no perdí el tiempo. Me puse a estudiar algo mientras descubría mi verdadera pasión. Yo sabía lo que me gustaba, pero estudié otra cosa mientras veía cómo llevaba adelante mi pasión. Les diría que no sean ansiosos, que tengan paciencia, que se busquen y que, si no aparece ahora lo que quieren hacer, ya va a aparecer, pero mientras hagan cosas. No pierdan el tiempo porque es una edad para generar.