Cuando los perros son motivo para emprender

emprendedor

El adiestramiento de perros es una tendencia en alza en los últimos años. ¿Qué hay detrás? Formación académica, conocimiento y… pasión, mucha pasión por estos seres maravillosos. Te contamos sobre estas características a partir de un joven emprendedor.

por Tais Gadea Lara

Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre. Estudios recientes afirman que perciben nuestros sentimientos y nos acompañan tanto en las alegrías como en las tristezas. Incluso, a menudo conocemos casos de perros que acompañan a sus “dueños” o humanos hasta en las aventuras más extremas. El vínculo humano-perro es uno de los más fuertes en la Argentina y, en especial, en la ciudad de Buenos Aires donde la presencia de perros en los hogares es cada vez mayor. Pero en todo ese disfrute de la compañía canina, nunca nadie dijo que resultara fácil. Un perro necesita tiempo, dedicación, cariño.

¿Pensaste que alguna vez ese vínculo con un perro podía dar lugar a una formación, una profesión, una forma de vivir? Quizás Martín Hess no lo pensó de chico mientras jugaba con sus perros, pero sí ya percibía que algo en él era diferente: “Desde chico, en mi seno familiar siempre hubo perros. De los cuatro hermanos, el único que siempre les dedicó tiempo y atención era yo”.

Más allá de todo buen vínculo que uno tenga con los animales, la formación cumple también un rol importante a la hora de adiestrar, y más cuando se quiere luego trabajar de ello. Martín encontró en la Escuela Integral de Capacitación Canina Gulliver Dog Team, lo que define como “un buen lugar para estudiar pues no sólo se dedican a enseñar ejecución de órdenes en un perro, sino también a la modificación de trastornos severos de conducta”. Es decir, el adiestramiento puede ser para que tu perro te enseñe a dar la patita y haga unas piruetas, o bien para resolver algún problema o situación particular al interior del hogar, por ejemplo, la llegada de un hermanito a la familia o sensaciones de ansiedad o miedo.

emprendedor2

Por ello, la formación en adiestramiento es de vital relevancia para poder luego aplicar los conocimientos a diario en el contacto directo con los perros. Martín encontró su pasión en la segunda alternativa: el adiestramiento con orientación en etología. Al terminar sus estudios, pasó a formar parte del staff de la Escuela en la que hoy es considerado “uno de los miembros más antiguos”.

¿Cuáles son los principales desafíos de ser un adiestrador de perros? Martín es contundente: “Un perro no es un objeto ni un ser tonto, sino un ser viviente, muy inteligente y que necesita atención, cuidado y educación. Es necesario eliminar los mitos populares y cambiar la vieja escuela de adiestramiento que continúan formando profesionales sólo con el trabajo de órdenes básicas para resolver conflictos de conducta sin acudir a esos conocimientos que te permiten entender, identificar y modificar un problema de comportamiento”.

Esos conocimientos importantes que subraya Martín se ejemplifican ante el popular interrogante: ¿se adiestra únicamente al perro o también al humano? “El carácter de un perro se conforma de un 30% de herencia genética y un 70% de educación, por lo que en la balanza pesa más la intervención del humano. Aquí es donde juega un papel importante la domesticación del perro, ya que, en un estado salvaje o natural; los trastornos de conducta que vemos hoy en perros no sucederían. La falta de información, de una guía adecuada y la suma de mitos populares llevan a una incorrecta educación del animal desatando trastornos que más tarde resultan complejos de manejar”.

De allí la importancia de formar adiestradores con conocimiento y ganas de vincularse con los animales (y los humanos) para mejorar el vinculo diario. El perro para ellos está por encima de todo. Incluso para Martín quien apenas se saca fotos suya en acción, su atención está en los animales con quien trabaja a diario.

Hoy Martín forma parte además de la Escuela de Perros Guía Argentinos, dedicada a la cría y formación de perros lazarillos en el país, aquellos que acompañan a personas con ceguera. El placer con el que regresa al hogar, donde lo espera su propio perro, luego de trabajar, luego de adiestrar, luego de haber generado una modificación de comportamiento se traduce en palabras: “Los principales beneficios de esta profesión se encuentran cuando uno logra dar equilibrio en un hogar entre la relación humano-perro, resolviendo los problemas de conductas de ambas partes formando un dúo en que se disfrutan y se respetan. Sabiendo que se ha logrado un buen trabajo y educación humana, esa familia ha comprendido los conceptos básicos de convivencia y no tendrá problemas con ese perro, ni con otro que desee sumar a futuro”.

¿Pensaste que tu pasión de hoy por los perros puede convertirse en tu profesión de mañana? Recordá que la formación también es importante para que tengas los conocimientos necesarios para desempeñarte como un adiestrador profesional.

 

 

Conocé más sobre la escuela de capacitación y seguís sus pasos (o huellas) en www.facebook.com/GulliverTeam