Empieza la facu: ¿Y el tiempo libre?

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Una de las grandes incógnitas de muchos estudiantes que el año próximo comenzarán sus estudios universitarios, es si van a tener horas disponibles para hacer otra cosa que sentarse a leer o practicar ejercicios. En esta nota, reflexionamos sobre la importancia de poder desconectarse y renovar energías.

por Antonella Orlando

Organización vs. Improvisación

Si entrás a Google vas a poder leer miles y miles de consejos sobre cómo administrar el tiempo libre. Pero muchos pensarán: ¿qué gracia tiene planificar hasta el tiempo de ocio? Jaume Sisa, un cantautor español, dice: “Si hay un valor en la vida que tengo claro, es tener tiempo libre para perderlo”. Y posiblemente la clave esté en cómo queremos perderlo. Cada uno de ustedes tiene distintas personalidades: algunos prefieren la actividad física y otros la actividad de la fiaca.

Lo que sí es necesario es plantearse que a la mente y al cuerpo le harán bien tener espacios donde despejarse. El año que viene estará lleno de revoluciones: conocerán nuevos compañeros y profesores, deberán adaptarse a otro ritmo de estudio y los exámenes ya no van a ser “una papa” (como son los de este último año de secundaria). Es importante tener en cuenta que la transición que harán tendrá sus repercusiones. La realidad es que pasarán de un año mucho más relajado y un entorno que conocían y donde se sentían confiados, a otro lleno de desafíos. Y esta vorágine puede desconectarlos de sus pasatiempos, de su familia, de sus amigos e incluso de su pareja. La vida se va a empezar a medir en cuatrimestre. Se van a encontrar diciendo: “Cuando termine el cuatrimestre arranco de vuelta tenis”, o “Tengo que esperar a que pasen los finales para saber si puedo hacer ese viaje”. Obviamente, que tomar la universidad con responsabilidad es uno de los pilares fundamentales para que les vaya bien en su desempeño, pero son miles las historias de los recientes egresados de distintas carreras que se dieron cuenta cuántas cosas dejaron de hacer en el proceso.

Generalmente, los primeros años de la facultad, la mayor parte de los alumnos no trabajan o lo hacen en una modalidad a tiempo parcial. Entonces, sucede que el todo el tiempo del día (y la noche) se lo dedican a estudiar. Recuerden lo que acá leyeron: cuando estén avanzados en la carrera, y ahí sí tengan que dividir su tiempo entre un trabajo importante y juntar plata para irse a vivir solos, van a pensar por qué no aprovecharon los primeros años de la facultad.

Entonces, la pelea entre organización vs. improvisación puede saldarse de diversas maneras. Vas a ver que lo más importante es balancear entre ambos polos, ya que la administración del tiempo libre funciona como recordatorio que necesitamos equis cantidad de horas a la semana, y la improvisación le da espacio a la sorpresa, que nos renueva las energías. Del lado de la organización se podrían ubicar:

  • Darse siempre un espacio en la semana para dedicárselo a uno mismo.
  • Saber que es importante desconectarse y que no se pueden pasar semanas enteras sin salir ni compartir momentos con otros.
  • Dedicar algún momento del fin de semana para salir de la habitación (y preferentemente de tu casa) y ponerte en contacto con el verde, el deporte y las reuniones con amigos.
  • Tener en cuenta que disfrutar del tiempo libre también puede ser disfrutar del silencio. Apagar la compu, la tele, silenciar las notificaciones de correos electrónicos y redes sociales, y dedicarle una hora al día a dormir una siesta reparadora.
  • Hacer un “corte” en algún momento del año: si no te podés ir de vacaciones de invierno y/o verano porque estás preparando finales importantes, al menos acordate que existen los feriados y podés hacerte una escapada cerca para olvidarte por un finde de la facu
  • Continuar las actividades que disfrutabas durante la época del colegio. Si no podés mantener la frecuencia, al menos dedicarle una hora del día a ese pasatiempo que tanto te apasiona.

Por su parte, del lado de la improvisación ubicaríamos:

  • Si tus amigos te invitan a una salida planificada a último momento, no tengas siempre un “no” por respuesta. Los apuntes van a seguir estando cuando vuelvas y si te comprometés a estudiar más tarde, no hay razón por la cual no puedas cortar el día o disfrutar de una noche copada.
  • Está bueno tener en cuenta que en la universidad vas a generar vínculos nuevos todo el tiempo. La mayoría de las personas que vas a conocer no están al tanto de tus horarios y cómo organizás tu vida fuera de la facu, como pasa con tus amigos, pero con estas personas van a tener algo en común: todos sentirán la necesidad de cortar con la facu en algún momento. Es muy probable que los primeros planes sean improvisados. Consideralos como una oportunidad para armar otro grupo de amistades y compartir nuevas cosas.
  • En la improvisación también juega un papel importante tu familia. Muchas veces será tu mamá preparándote tu comida favorita o tu hermano y tu papá diciéndote de ir a la cancha los que van a lograr que dejes de mirar los apuntes. Ellos son tus anclajes principales, no te olvides.

Seguramente que si elegiste la carrera con vocación plena, vas a disfrutar mucho de las distintas cosas que te ofrezca la universidad y vas a querer dar todo lo mejor de vos para que te vaya bien. No obstante, hay que entender que la facu será una parte de tu vida, una parte recontra importante obviamente, pero no hay que perder de vista los otros aspectos que te interesan y te hacen bien. Tener tiempo libre también te va a permitir salir del tedio en el cual muchas veces se puede caer y volver con las energías renovadas para encarar nuevos desafíos, abrir un libro y empezar de vuelta con esa materia que te tiene loco. Saber valorar los momentos, también será un aprendizaje de esta nueva etapa que pronto vas a comenzar.