“Es importante aferrarse al sueño y no bajar los brazos”

Se pone el pijama, prepara la cama, los peluches, el mate y alguna que otra galletita por si llega a picar el hambre. A los pocos minutos llega el invitado de turno, también vestido como para dormir. Ambos se sientan en el colchón, la luz de la cámara se prende y así comienza Planner By Andi: Un programa de entrevistas poco convencional, muy relajado, con figuras del mundo teen. A continuación una charla con Andi Rigaud, la actriz, conductora y periodista que supo esquivar los comentarios negativos, emprender este proyecto y vivir de lo que la apasiona.

Por Lucas Damián Riggio

Actuás, conducís, sos periodista… ¿Cómo te autodefinís como persona?

Qué difícil… Creo que como una chica que sueña mucho. Quizás por demás. A veces soñé cosas muy raras que se dieron. Por ejemplo, hice un programa de tele que era como para quinceañeras y estaba convencida de que me iban a llevar a Disney y después de cuatro años, ocurrió. Lo soñé mucho tiempo y pasó. 

¿Cómo fueron tus pasos hasta llegar a ser conductora?

Empecé actuando y cuando tenía 18 o 19 años, me ofrecieron ser conductora de un programa de fiestas y eventos. Lo hice muy de cara dura porque nunca había conducido en mi vida. Después empecé a hacerlo en eventos de desfiles, expos… Siempre me gustó el mundo de la farándula, especialmente para el mundo juvenil. Siempre decía que el  adolescente no tenía ningún programa para ver a su ídolo teen. A los artistas de Disney o Nickelodeon no los veías en ningún otro lado más que en la serie. Fue así como decidí empezar a meterme por ese lado hasta llegar a “Planner 1.5”, que más tarde lo cambié a “Planner by Andi” para no hacerlo tan quinceañero, ahora soy un poquito más grande. 

¿Y la idea de hacer las entrevistas en pijama? Nunca visto…

Creo que si te digo la verdad te miento. No sé qué me pintó ese día. Creo que por hacer algo diferente, siempre veo que son dos sillones o banquitos, y me pareció muy aburrido. Es más de lo mismo. Me parece más divertido hacerlo de esta manera, de forma distendida.

¿Quién fue tu primer invitado? ¿Entendió que tenía que ir así “vestido”?

El primero fue Lio Ferro de Disney y no vino en pijama porque, justamente, no lo entendió. Me vio en pijama y me dijo: “Ah era de verdad”. Pensó que lo estaba jodiendo. Con los varones me pasa mucho que me dicen que no usan. Pero bueno, que traigan lo más parecido que tengan. El más gracioso fue el de Mica Viciconte que me cayó con uno de Minions. Decía que se lo habían regalado y lo amaba.

¿Y tus comienzos en las redes? ¿Siempre tuviste en claro que lo ibas a tomar como un trabajo?

No arranqué en las redes pensando en hacer un producto. De hecho después tuve que borrar las típicas fotos que tenés con tu primo, tío… algunas que nada que ver. Empecé en Facebook y después con Instagram. No sé cuándo fue el día que se hizo un quiebre. Empecé a entrevistar gente famosa y comencé a sumar seguidores. Recién hace tres años que me dijeron: “Che, vos estás trabajando con Instagram, dejá de subir fotos que no dan” y ahí lo empecé a tomar con otra seriedad. Hoy ya pienso qué subir y qué no. Hoy las redes funcionan como la nueva televisión para la gente joven. 

Aparte de conducir también sos actriz y estuviste en varias obras…

Sí, estudié desde chica. También canto y danza. Después empecé a estudiar marketing y periodismo como para darle a mamá y papá la satisfacción de que no me iba a morir de hambre. Debo tres materias que no voy a dar nunca por rebelde way que soy.

¿Y desde siempre tuviste en claro que querías serlo?

Desde los 14 sabía que quería ser actriz. Bah, no sé si actriz. Trabajar con Cris Morena, quería ser una Chiquitita. Era lo que más me importaba. Lo logré a los 17 estando en Casi Ángeles. Desde ahí supe que quería eso. Mi familia me decía que me iba a morir de hambre, como pasa con cualquier persona que decide serlo, y yo les decía que estaban equivocados.

¿Cómo lograste, siendo tan joven, poder cumplir esos objetivos?

Soy una gran cara dura. Creo que si hubiera tenido un poco más de consciencia de chica no hubiera hecho la mitad de las cosas que hice. Era muy inconsciente. Imaginate que al primer casting que fui canté y no sabía cantar. Ser cara dura me ayudó un poco a animarme. Creo que hay gente que estudia  y se prepara muchos años y nunca se anima por más capacidad que tenga.

 

¿Ahora cuáles pasan a ser tus próximos desafíos?

Poder seguir viviendo de lo que me gusta toda mi vida. Conseguir adaptarme y sobrevivir en los medios. Para mí eso sería fundamental.

¿Qué consejos les podes dar a los jóvenes para también sepan animarse a ir por lo que los apasiona?

Es importante aferrarse al sueño y no bajar los brazos ante el primer “no”. También hay que trabajar para que suceda. Si te quedas sentado es difícil. Preparate, tocá puertas y generá cosas para que se haga realidad. Soñar es un motor pero no podés esperar que te llamen. Yo me produje mi propio programa durante tres años, imaginate. Siempre estuve segura de que no me iban a tocar el timbre.