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Viajar y concientizar: otro estilo de vida

Son muchas las personas que sueñan, de manera más o menos utópica, con poder vivir viajando.
Sabri Basiricó, sin embargo, siempre tuvo en claro que esa idea la iba a convertir en una realidad.
Estudió producción audiovisual y decidió recorrer el mundo como estilo de vida, mostrando por
Instagram sus aprendizajes y ayudando a transmitir lo importante que es cuidar el
medioambiente. A continuación, una charla con @mochilera.argentina desde Colombia, quien nos
cuenta cómo emprendió este proyecto y de qué manera está viviendo la cuarentena obligatoria
alejada de su país natal.

Antes de comenzar a viajar, ¿tuviste dudas sobre qué carrera seguir?

Estuve un año sin saber bien qué hacer, siempre fui muy aplicada en los estudios y me puse
bastante presión en ese momento. Sin embargo, empecé a averiguar diferentes carreras, siempre
relacionado con producción, marketing, comunicación, producción de eventos… Estaba en esa
movida. Sin embargo, me tiraba más por lo que tenía que ver con televisión porque desde los 16
trabajaba en ese medio, siempre como extra. Había estado mucho delante de cámara pero veía el
detrás de escena y me llamaba la atención.

¿Cómo te decidiste por estudiar producción audiovisual?

Terminé el secundario y al año siguiente hice cursos en la UBA de diferentes carreras como para ir
viendo qué me gustaba. Hice un test vocacional y me salió todo referido al arte, como producción
audiovisual, baile, teatro… y dije: “es por acá”.

¿Cómo surgieron tus ganas de empezar a viajar?

Siempre me gustó viajar mucho, desde chica. También lo heredé de mi familia que es muy viajera.
Desde chiquita, con 15 o 16 años, me iba de vacaciones y me pagaba todo yo. Ya lo tenía
incorporado. Me iba varios meses y me quedaban cortos. Veía a mis amigas que decían que ya
querían volver y a mí no me pasaba. Estudiando producción empecé a ver muchos grupos de mochileros, en Facebook más que nada, que contaban sus experiencias y aventuras y yo sentía
que quería vivir eso, pero no quería dejar la carrera porque me gustaba muchísimo. Me faltaba un
año y medio para terminar la carrera, más la tesis, así que decidí disfrutar ese momento y cerrar
esa etapa antes.

¿Hubo algún hecho en particular que te haya inspirado para decidir cuándo iba a ser el momento
de comenzar el viaje?

Me pasó que una vez estaba durmiendo y soñé que me veía a mí misma, pero de grande. Tenía
como 80 años y me hablaba con una chica que deduzco que era mi nieta. Le decía que cumpliera
todos sus sueños, que a mí me hubiera gustado conocer el mundo pero me había quedado en
cuatro paredes. Fue muy fuerte sentir todo eso. Si bien ya venía pensando en la idea de viajar y
demás, fue la sensación de sentir que la vida es hoy. Que tenía que intentar lo que sentía y si salía
bien, genial. Si salía mal, era aprendizaje.

¿Cuál fue la reacción de tus padres y amigos cercanos cuando les contaste que ibas a dejar el
país?

Siempre me relacioné con mis seres queridos con mucha libertad al momento de apoyar lo que le
hace feliz al otro. Como la idea de empezar a viajar venía desde antes la fui metiendo de a poco
mientras estudiaba, vivía sola y demás. Iba metiendo la idea de que me iba a ir, hasta que llegó el
día. Lo fui preparando. Creo que transmitía tanto entusiasmo y tantas ganas que se contagiaba
también. Mi familia siempre me apoyó, al igual que mis amigas, y aprendimos a relacionarnos a
distancia. Desde que empecé a viajar volví un par de meses a visitar a mi familia y ahora hace 10
meses que estoy afuera nuevamente.

¿Cuál fue el objetivo con el que decidiste vivir viajando?

Primero empecé a viajar con la idea de expandir mi percepción de las cosas, aprender del
moverme y conocer gente, culturas y costumbres. Viajando aprendés. La vida misma también te va
enseñando un montón de cosas. A medida que fui viajando, fui descubriendo que tenía mucho
para compartir y mucho de lo que había absorbido en muchos países, lo podía transmitir también
en distintos lugares, generando como una cadena de intercambios.

La idea de mostrar tus experiencias y enseñanzas en Instagram, ¿cómo apareció?

Surgió hace bastante poco, cinco meses. Me di cuenta que está re buena la herramienta para
usarla. Siempre la había usado para mí, mis amigas, la familia. Subía algo cada tanto. Siempre me
gustaron las fotos y videos pero siempre era muy personal. Me bloqueaba el que solamente viajo con un celular. No tengo compu, cámara, micrófono…. Sentía que no podía generar contenido sin
eso y me bloqueé. Un día me di cuenta que lo que importa es el mensaje y lo que quiera
transmitir, sea con la calidad que sea y ahí empecé a crear más contenido y a hablar más con la
gente. Ahí empezó a cambiar todo, me empezaron a hacer preguntas y comenzó un intercambio
de información con otros mochileros.

¿Te considerás instagramer?

Si eso significa llevar un mensaje a otras personas y poder influenciarlas en pensamientos, ideas o
actividades, sí. Si es por la forma mediática o socialmente conocida por la palabra sin un concepto
atrás, no. Soy más una comunicadora, lo que estudié se une con mis redes.

¿Cuáles son las preguntas que más frecuentemente te suelen hacer?

La primera pregunta es cómo hago para mantenerme. De qué vivo. Mi estilo de viaje es muy
arriesgado, por así decirlo. Salí con una base de ahorros pero generalmente me manejo con el día
a día. Hago muchos voluntariados en comunidades y hoteles. Uso muchos grupos de mochileros
de Facebook para ir viendo información o incluso voy pasando por los hostales u hospedajes
preguntando si necesitan alguien como voluntario y de esa manera se va armando una cadena.
Una vez que empezás te vas cruzando con gente que te van guiando. De esa forma, hospedaje
nunca pago porque hago voluntariado o CouchSurfing que es una aplicación gratuita en donde te
alojan diferentes personas para generar intercambio de cultura. Siempre trato de cocinarme yo
para no comer afuera y en cuanto transporte siempre busco viajar por tierra y hago mucho
“dedo”. Es una manera de economizar bastante y si necesito ingresos hay muchas opciones, como
salir a vender en la calle o conseguir otro trabajo, obviamente. Los viajeros podemos trabajar
como cualquier persona, de lo que sepas hacer. En el último tiempo, por ejemplo, empecé a hacer
videos, uniendo lo que estudié con el viaje, creando contenido audiovisual para comunidades u
hoteles.

¿Cómo es la vida en comunidades?

A mí me encanta porque son espacios en medio de la naturaleza, alejados de las ciudades, en
donde las tareas son comunitarias entre todos los que vivimos. Se hacen cosas en común, como el
almuerzo, trabajar en la huerta, la tierra, jardinería, bioconstrucción… Están muy amigados al
medio ambiente. Siempre hay talleres para el amor propio, conocimiento, música, baile y terapia,
entre otras cosas. Son espacios de mucho aprendizaje y en estos lugares lo que les suele faltar es
creación de contenido audiovisual. Por eso suelo hacer contenidos mostrando las casas que son
recicladas, la naturaleza que los rodea… Es increíble.

En tu cuenta de Instagram siempre tratás de concientizar mucho sobre el cuidado del
medioambiente. Habiendo viajado tanto, ¿qué opinión tenés sobre Argentina respecto esta
situación?

Conocí, desde Colombia para abajo, todos los países y en todos hay gente comprometida a ayudar
de una manera u otra. Yo había ido un poco enojada con Buenos Aires pensando que era una gran
ciudad, súper caótica y sin conciencia. Viajando empecé a darme cuenta que en Argentina se
mueve mucho todo lo que es la movida ambiental. Hay mucha información, talleres y marchas. Lo
logré valorar cuando me alejé.

¿Cómo viviste el momento en el que el Coronavirus empezó a generar impacto en
Latinoamérica?

Me habían invitado a un lugar nuevo acá en Colombia que era en medio de una montaña,
entonces estaba medio en una burbuja, aislada de las noticias. Empecé a ver por las redes que
habían comenzado a haber más casos en Latinoamérica y, si bien era un poco alarmante, ningún
país había tomado medidas aún. Igualmente sentí que se estaba complicando y volví a Bogotá en
pleno momento en donde las noticias cambiaban día a día. Colombia fue uno de los primeros
países en entrar en cuarentena obligatoria. Justo estaba con un amigo que conocí justamente por
Instagram y él me está hospedando con su familia.

Siendo mochilera, ¿se siente de una manera especial la cuarentena?

Los viajeros y mochileros tomamos al mundo como nuestra casa y nuestro espacio. Siempre
vivimos con mucha libertad y decisión de movernos a donde queramos y en este momento, al
igual que todos, estamos obviamente limitados. No tenemos un espacio fijo que tomemos como
casa, entonces tenemos que esperar que esto pase. Igualmente es un momento complicado para
todos.

Una vez que todo esto pase, ¿cuál es tu idea a mediano o largo plazo?

Quiero seguir recorriendo América y después pasar a otros continentes y trabajar con otras
culturas. En un futuro más lejano me gustaría verme viviendo en una comunidad con una familia
ya estable. Igual todos los días se puede cambiar y si un día decido elegir otra cosa, lo voy a
respetar también.

¿Qué podés recomendarles a los adolescentes que están eligiendo qué carrera seguir?

Recomiendo que hablen con uno mismo y se pregunten de verdad que es lo que quieren. A veces
nos gana el impulso y quizás sean ganas momentáneas. Hablar con uno mismo y conocerse un
poco más es importante. Una vez que este la respuesta, busquen cómo hacerlo, anímense. Sean siempre sinceros con las personas con las que se rodean, explicándoles que quieren, necesitan,
sabiendo que cada uno puede hacer lo que desea con su vida siempre y cuando se cuide y tome
las medidas necesarias. Nadie puede decirte qué hacer de tu vida.

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